Chistes de enfermeras

Las enfermeras tienen una vocación maravillosa y entre sus adaptaciones más graciosas, nos encontramos a los chistes de enfermeros, pacientes y sus vivencias dentro de un hospital. Desde chistes candentes hasta chistes inocentes que hacen reír a carcajadas a cualquier persona, esta selección te dejará boquiabierto con todo el carisma, la originalidad y la gracia que suponen.

Su excelente trabajo diario hace que los estudiantes y trabajadores de la enfermería tengan un repertorio de chistes, utilizados para hacer alusión a cada una de sus actividades, las respuestas de pacientes, el sobrellevar con cierto tipo de situaciones y demás. 

Chistes cortos de enfermeras

Disfruta y sorprende a tus amigos con estos chistes cortos sobre enfermeras. No hay mejor forma que los chistes rápidos y sencillos para condensar las risas en el menor tiempo posible. 

La enfermera le dice al médico:
- Hay un hombre invisible en la sala de espera.
Y el doctor responde:
- Dígale que en este momento no puedo verlo.
Pepita, la enfermera, atiende la llamada telefónica que se está produciendo en la consulta.
- ¿Sí, dígame?
- ¿Oiga, el doctor Mata?
- Sí señor. ¿Qué desea?
- Anular la visita.
En el hospital el médico le dice a la enfermera:
- Está bien que le tenga usted miedo al contagio, señorita, pero eso de dispararles a los pacientes el supositorio desde lejos, y con cerbatana es pasarse.
Mi fantasía es estar con una enfermera, pero sé que debo ser paciente.
Dos enfermeras se cruzan por un pasillo en un hospital: Susi, que haces con ese termómetro en la oreja?
Mierda, ya se quien tiene mi lápiz!

Chistes buenos de enfermeras

Ríete a carcajadas con los chistes más buenos, originales y divertidos sobre enfermeras. Estos chistes son tan buenos que le sacarían una sonrisa a la persona más seria del planeta.

A un viejecito lo iban a operar de la prostata y la enfermera una monjita con mucho pudor le dijo que primero había que afeitarle en esas partes.
Sostuvo con cuidado la punta del pene para poderlo afeitar. Al rato y con el movimiento al afeitarlo el paciente viejito le dijo:
- Hermana ya la puede soltar que ya se mantiene sola...
Llega un hombre a una clínica y le dice a un medico: doctor, doctor, rápido, rápido, mi esposa esta tendida en la cama con el cráneo partido en dos.
No puedo tengo un caso más urgente.
¿Urgente?
Sí una enfermera acostada en una camilla con las piernas abiertas.
Un tipo llega al doctor aquejado de un dolor en la rodilla. El galeno cuando lo examina le pregunta:
-¿Usted por casualidad toca trompeta?
-Sí doctor, ¿Por qué?
-Pues, ¡Esa es la causa del dolor!
-Pero doctor, ¿Qué tiene que ver el tocar trompeta con la rodilla?
-Yo soy el doctor y sé que es así. Así que no toque más esa trompeta si quiere sanarse.
-Está bien, usted es el que sabe, la venderé.
Cuando el paciente sale, la enfermera intrigada por el diagnóstico le dice al doctor:
-Pero doctor, en verdad no veo la relación de la trompeta con la rodilla.
-No tiene ninguna relación. Este tipo es mi vecino del piso de arriba, y me tiene aburrido con el ruido de la trompeta.


Dos enfermeras comentan al ver pasar a un médico:
- Qué bien que se viste el doctor Garcés!
- Si, y qué rápido!
Una francesa se hace estirar todo: la nariz, la piel de la cara, etc... Finalmente, el cirujano le pregunta:
- ¿Desea la señora algo más?
- Si. Quisiera tener los ojos más grandes y expresivos.
- Nada más fácil, señora. ¡Enfermera: traiga la cuenta, por favor!.

Todos los chistes sobre enfermeras

Esta compilación de chistes sobre enfermeras no sólo te va a hacer carcajear de risa sino también, te harán tener un nuevo tema para conversar con tus amigas o amigos enfermeros, con los que los harás reír y les harás saber la importancia de su vocación para las personas. 

En urgencias de un hospital acaban de llevar a un borracho, herido en una caida. La enfermera le limpia la herida de la cabeza con una esponja empapada en agua, cayendole una buena cantidad sobre el cuerpo del borracho.
-¿Cómo se llama usted?
-¿Yo? Cómo ustedes quieran ...
-Vamos, diga su nombre
-Ustedes sabran, ¿No me estan bautizando acaso?
A un viejecito lo iban a operar de la prostata y la enfermera una monjita con mucho pudor le dijo que primero había que afeitarle en esas partes.
Sostuvo con cuidado la punta del pene para poderlo afeitar. Al rato y con el movimiento al afeitarlo el paciente viejito le dijo:
- Hermana ya la puede soltar que ya se mantiene sola...
La enfermera le dice al médico:
- Hay un hombre invisible en la sala de espera.
Y el doctor responde:
- Dígale que en este momento no puedo verlo.
Entra el doctor a la sala con una bella enfermera a su lado. Luego de unos vistazos a todos los lados, el doctor cierra la puerta y comienza a preguntarle a la enfermera:
- ¿De quién son estos ojitos?
La enfermera responde:
- ¡No lo sé!
- ¿Y de quién son estas orejitas?
- ¡No lo sé!
- ¿Y de quién es este cuellito?
- ¡No lo sé!
- ¿Y de quién son estos pechitos?
- ¡No lo sé!Insistía la enfermera.
- ¡Caramba!, Dice muy enojado el doctor, ¡este Servicio Médico Forense es un completo desorden!
Pepita, la enfermera, atiende la llamada telefónica que se está produciendo en la consulta.
- ¿Sí, dígame?
- ¿Oiga, el doctor Mata?
- Sí señor. ¿Qué desea?
- Anular la visita.

Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web para mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información